Situado en un altiplano del Collsacabra, existe un paraje de belleza excepcional, rodeado de bellos bosques, cascadas de ensueño, gargantas profundas producidas por la erosión y arroyos cristalinos, se encuentra un pueblo maldito, pero su maldición es más cercana y terrenal, pesa sobre sus viejas piedras el duro lastre llevar el nombre de esquirol (en catalán, ardilla) denominación que se aplica a los rompehuelgas. Este pueblo estigmatizado es SANTA MARÍA DE CORCÓ O L´ESQUIROL. Este mote, l´esquirol (ardilla en catalán) se le adjudicó a Santa María de Corcó por su posada homónima que tenía este animal como mascota enjaulado en su vestíbulo desde el siglo XIX. Su negra historia nace con una huelga que se produjo en Manlleu, a principios de siglo, los patronos dieron trabajo al personal que se presentó de Santa María de Corcó, que entonces se llamaba L´ESQUIROL, para sustituir a los huelguistas en 1902, en 1908 y en 1917, quedando así consagrada la palabra “esquiroles”en el senti...