LA MALDICIÓN DE BELEROFONTES
Hijo de Poseidón, descendía por vía materna de la familia real de Corinto. Su padre “humano” , el rey Glauco, era hijo de Sisifo, Belerofontes consiguió domar a Pegaso, el caballo alado, gracias a una brida de oro que le había proporcionado Atenea. A lomos de Pegaso, el héroe llevará a cabo diversas hazañas. Belerofontes había causado involuntariamente la muerte de un hombre y tuvo que exiliarse de su tierra, pues todo homicidio es una tacha sobre el culpable que exige expiación. Se refugió en la corte del rey de Tirinto, Preto, que lo acogió en su casa después de purificarle de su crimen. Pero la reina Estenebea se prendo de él y, despechada por haber sido rechazada, le acusó de haber intentado seducirla. Preto, a quien las leyes de la hospitalidad impedían dar muerte a su huésped, decidió enviar a Belerofontes a su suegro Yóbates, rey de Licia, en Asia Menor, con una carta sellada en la que se le pedía matar al mensajero. Yóbates le recibió amistosamente, pero no leyó la carta ...