LA VIRGEN ALCALDESA, CAMINO DE TIAHUANACO, XXXI
Melinda y Godofredo se encontraban sobrecogidos, con el alma en vilo en el interior del pequeño vehículo, rememorando los últimos hechos acontecidos en la Institución. El hombre contemplaba extrañado el viejo automóvil de la mujer, parecía que era la primera vez que veía un coche. Melinda detectó su confusión y lo atribuyó a que era reacio a subirse en semejante antigualla. …”Es un poco viejo, pero funciona mejor que los de nueva generación”... Se vio obligada a comentarle al ver el desconcierto y la confusión que reflejaba su rostro, cuando miraba a su alrededor. La mujer pensó que estaba atemorizado... Ignorando la cara de espanto del hombre. Circulaba a gran velocidad. Era tanta la prisa que tenía por aumentar la distancia con la vetusta institución psiquiátrica que tomaba las curvas a una velocidad astronómica, parecía que iba a volcar de un momento a otro. Era un modelo muy antiguo y las carreras automovilísticas no iban con él… …”A ver, Godofredo, me pa...