EN BUSCA DEL ARCA DE LA ALIANZA I
El calor de Nazaret no era como el de los folletos turísticos; era una presión constante, un muro de aire cargado de especias, incienso y el eco metálico de las campanas de la Basílica de la Anunciación. Cuando Daniel y Lucía bajaron del avión en el Aeropuerto Ben Gurión, el contraste fue inmediato: el asfalto vibraba bajo un sol despiadado, pero ambos sentían un frío interno que ninguna temperatura podía calmar. —¿Lo sientes? —preguntó Lucía, ajustándose la mochila mientras esquivaban a los grupos de peregrinos. Sus dedos rozaban el equipo electrónico de la CIA que llevaba oculto, el cual emitía un zumbido apenas perceptible. —Es la frecuencia —respondió Daniel con la mirada fija en el horizonte—. Está aumentando. Cuanto más nos acercamos a la ciudad, más fuerte es el ruido. Daniel y Lucia no pasaban desapercibidos, aunque hacían todo lo posible por fundirse con la marea de turistas que inundaba la terminal del Ben Gurión. Sus apariencias, sin embargo, contaban una historia de ...