EL DÍA DE TODOS LOS SANTOS, UN CUENTO DE TERROR
He aquí un cuento de terror, como diría Narciso Ibánez Serrador, uno de esos para no dormir. Cuenta la historia que durante la noche de todos los santos un grupo de amigos se encontraba de acampada y celebrando una fiesta en las afueras de un pequeño pueblecito de montaña. Muy cerca, entre las sombras siniestras de la noche se encontraba el pequeño cementerio del pueblo en un estado de deplorable abandono. Estos jóvenes entre risas y alcohol se reían de los amigos más temerosos porque no se encontraban a gusto en aquel lugar tan próximo a las tapias del cementerio y les gastaban bromas macabras. Tratando de atemorizar al amigo miedoso, uno de los chicos dijo. - No se os ocurra nunca pasear por un cementerio cuando se ha puesto el sol. Si lo haces puedes tener la mala suerte de tropezarte con un muerto, te puede atrapar y nadie sabrá de ti, desaparecerás. - Mentira – respondió una de las chicas – Eso son sólo supersticiones. Un joven que no creía en este tipo de cosas le lan...