EL ORDENADOR MALDITO
Katia estaba asustada, no sabía qué pensar, llevaba varios días preocupada con su ordenador. Aquella tarde había llegado al colmo de la desesperación. Era asesora fiscal y todavía tenía que presentar las declaraciones fiscales. Para su desgracia, el tiempo corría en su contra. Llevaba varios días intentándolo, pero al final daba siempre error imposibilitando la presentación. No sabía si aquello era a causa de una deficiente configuración de su pc o más bien un problema de la sede tributaria. La impresora tampoco parecía colaborar, se le había atascado el papel y se había estropeado… Nerviosa, decidió dejarlo y salir a dar una vuelta, para ver si se tranquilizaba y aplacar los sentimientos de ira y frustración que la invadían. Era ya noche cerrada cuando regresó y decidió continuar con la tarea… Estaba esperando que el ordenador arrancara, cuando se fijó en el extraño movimiento que hizo uno de los portarretratos del mueble, había girado un poco, un movimiento cas...