LOS CANDADOS DEL AMOR
A veces pienso que me conozco de memoria todos los rincones de mi ciudad, pero Barcelona tiene la capacidad de asombrarme, y hoy ha sido un día de esos, ya que paseando por la villa olímpica nos hemos encontrado con "los candados del amor". Esta costumbre que ha sido imitada en todo el mundo, en lugares similares, donde miles de personas se han jurado amor eterno llenando las ciudades de candados, se la debemos al escritor de novela romántica FEDERICO MOCCIA cuando en una escena de su novela "Tengo ganas de tí" los protagonistas sellan su amor colgando un candado en una farola del Ponte Milvio de Roma. Y, como no podía ser menos, algunos de los monumentos de las principales ciudades españolas aparecen plagados de candados que las parejas emplean para prometerse amor eterno. En ellos escriben o graban sus nombres y después tiran las llaves. Esperemos que no pase como en París o Venecia ya que tanta demostración de amor eterno pone en peligro la integri...