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Mostrando las entradas etiquetadas como EL MISTERIO DEL TRASTERO

EL MISTERIO DEL TRASTERO, EL FINAL.

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Todos los personajes, historias relatadas y la interpretación que de ellos se hacen se deben única y exclusivamente a la imaginación de la autora. Cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia. Ya no sé cuánto tiempo hace que circulamos por esta interminable y solitaria carretera. Todo rastro de vida ha sido borrado de un plumazo. El interior de la ambulancia parece haberse encogido con las nuevas incorporaciones, María y Enric, un prisionero albino y una muchacha que tratan de escapar del cruel destino que nos han impuesto. El silencio revela el estado de ánimo en que nos hallamos…  Madre, ha decidido echar una cabezadita. Su respiración profunda y acompasada denota que se ha dormido.  Seguimos por una ruta estrecha que se va adentrando en un espeso bosque. Los rayos de sol que se filtran entre las copas de los árboles crean reflejos esmeraldas que arrebatan los sentidos... La perspectiva de encontrar un núcleo urbano concurrido va desvaneciéndose poco ...

EL MISTERIO DEL TRASTERO, X

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Las pesadillas concluyen con el nuevo amanecer... Rabioso ha despertado más espabilado. El sueño reparador ha hecho milagros en su maltrecho cuerpo. Pero, sin separarnos demasiado de la pistola de agua, por si las moscas...  Antonia y yo creemos conveniente que debe guardar todavía reposo y por lo tanto, hay que recostarlo nuevamente en la bancada de la ambulancia... El hombre no se muestra muy partidario de volver a su improvisada camilla pseudo hospitalaria, pero los orfidales de nuestra madre han obrado milagros en ese sentido. Entre las dos le llevamos casi a rastras, el hombre intenta luchar contra los efectos del medicamento, pero al final sucumbe . Sus sonoros ronquidos lo atestiguan... Una vez recostado, vuelvo a ponerle la vía y el suero... La fiebre ha remitido, por lo que prescindimos del analgésico...  Pertrechadas con todo lo que había en la despensa y alguna ropa de abrigo, partimos rumbo al Valle de Arán, porque las penurias se llevan mejor si se ...

EL MISTERIO DEL TRASTERO,IX

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Si hay algo difícil en esta partida tan repentina ha sido tratar de explicárselo a nuestra madre. -"Nos vamos de viaje, mamá"- Pese a la mentira piadosa, la voz de mi hermana no titubea... Mantener en la ignorancia a este tipo de enfermos en situaciones límites es lo más adecuado. En fin, cuanto menos sepan, mejor. - " Sí, un viaje, un pelín más largo de lo normal"- No hay atisbo de burla en mis palabras. Mi madre me sorprende con una de sus habituales miradas.... Miradas a las que trato de acostumbrarme, porque ya no veo en ellas a la amante y entregada madre que una vez fue. -" Guarda bien la llaves, que eres muy despistada y luego no sabes donde las pones"- Vuelve a sorprenderme con su vieja obsesión. Una letanía que no oculta ese profundo deseo de sentirse protegida, pero que tiene la facultad de irritarme más de la cuenta. Rabioso sigue inconsciente. Mantiene la cabeza inclinada sobre el pecho. La enfermedad le mantiene alejado d...

EL MISTERIO DEL TRASTERO, VIII

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Me siento forastera en la vieja Tierra Negra, morada de almas penitentes que no encuentran su camino hacia la luz... Siento la frígida mirada de seres ocultos tras las sombras que rumian su cautiverio en soledad, a la espera de un caudillo que lidere su arduo peregrinaje... Y, mientras tanto.... El rabioso se consume en el maletero de nuestro coche en plena fase degenerativa. Consumido por la fiebre, avanza inexorablemente hacia la locura y la muerte. En este momento, permanece en silencio. Tan sólo nos provoca algún que otro  sobresalto las bruscas sacudidas que da el coche. Barcelona se presenta ante nuestros ojos como una delirante pesadilla, un horror sin límites al que no me acabo de acostumbrar. Contemplar tanto muerto cubriendo las calles de nuestra ciudad, sin que nadie se tome el trabajo de retirarlos y ofrecerles un enterramiento digno, es algo que no entiendo. ¿Es que las autoridades nos han abandonado a nuestra suerte? Evidentemente, así es... Los sufridos ciuda...