EL MISTERIO DEL TRASTERO,IX
Si hay algo difícil en esta partida tan repentina ha sido tratar de explicárselo a nuestra madre. -"Nos vamos de viaje, mamá"- Pese a la mentira piadosa, la voz de mi hermana no titubea... Mantener en la ignorancia a este tipo de enfermos en situaciones límites es lo más adecuado. En fin, cuanto menos sepan, mejor. - " Sí, un viaje, un pelín más largo de lo normal"- No hay atisbo de burla en mis palabras. Mi madre me sorprende con una de sus habituales miradas.... Miradas a las que trato de acostumbrarme, porque ya no veo en ellas a la amante y entregada madre que una vez fue. -" Guarda bien la llaves, que eres muy despistada y luego no sabes donde las pones"- Vuelve a sorprenderme con su vieja obsesión. Una letanía que no oculta ese profundo deseo de sentirse protegida, pero que tiene la facultad de irritarme más de la cuenta. Rabioso sigue inconsciente. Mantiene la cabeza inclinada sobre el pecho. La enfermedad le mantiene alejado d...