EL PERFIL DE DIOS
El trato se cerró con un botón de «Me gusta» . Habían pasado tres meses desde que el pueblo de San Martín de la Selva se había mudado por completo a una comunidad digital de Facebook. Los setenta habitantes del pueblo original ahora compartían fotos de sus geranios, comentaban las pérdidas del equipo local y cotilleaban en un grupo privado y cerrado llamado San Martín Digital (Vecinos Unidos) . Elena Cruz era la administradora del grupo. Pasaba las tardes moderando comentarios pasivo-agresivos entre doña Marta y el alcalde, vigilando que nadie rompiera las estrictas normas de convivencia digital. El pueblo era pacífico, monótono y terriblemente predecible. Hasta que llegó el usuario @Sombra_Net . Su perfil no tenía foto de rostro, solo una silueta elegante recortada contra un amanecer escarlata. No compartía memes, no jugaba a los juegos de la red ni enviaba solicitudes de amistad masivas. Sin embargo, en su biografía se leía una sola frase: «Compro lo que nadie vende» . Una n...