BARCELONA A 360°: ENTRE LA TECNOLOGÍA ALIENÍGENA Y LOS BARROTES DE MI CELDA(QUE NO VERÉIS NINGUNO PORQUE MI IA LOS HA ELIMINADO)
La luz de una mañana de domingo en Barcelona siempre ha tenido una cualidad irreal, como un lienzo lavado que camufla la pesadez de la rutina bajo un barniz de falsa paz. Bajábamos por la avenida de la Meridiana, arrastrando los pasos entre el sopor del asfalto inerte y el eco amortiguado de los pocos vehículos que osaban profanar el silencio dominical. El aire era denso, cargado de esa quietud de ciudad dormida que precede a los grandes colapsos. Al fondo del mapa urbano, recortándose contra el cielo de la costa, la silueta ya nos acechaba. Para los locales, siempre había sido el "supositorio". Un chiste fácil. Una mofa arquitectónica revestida de aluminio y cristal a la que el costumbrismo de la metrópolis había despojado de toda amenaza. Pero las ciudades son expertas en ocultar sus verdaderos propósitos bajo el disfraz de la cotidianidad. Todo cambió al quebrar la esquina y desembocar en la plaza de las Glorias. De repente, el espacio pareció contraerse. El monolito no ...