EL DESPERDICIO DEL AGUA
Como diría Quevedo "lo que sobra es agua y lo que falta es seso" Aquí os dejo una reflexión con un toque de salitre y mucha ironía castellana: Es fascinante descubrir que, tras siglos de hidrografía, hemos caído en la cuenta de que los ríos tienen la desfachatez de desembocar en el océano. Al parecer, el ciclo del agua es en realidad una fuga de capitales hídricos que se nos escapa entre los dedos hacia el Atlántico y el Mediterráneo. Actualizando a don Jorge Manrique, hoy sus versos sonarían más o menos así: «Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir... y un desperdicio intolerable para el regadío». Resulta que la naturaleza, en su infinita ignorancia, lleva milenios "tirando" agua. El Ebro, el Duero y el Tajo son, bajo esta lógica, adolescentes rebeldes que malgastan la herencia familiar en el bar del club náutico. ¡Qué descaro el de un río que se empeña en mantener vivo su estuario o en alimentar a los peces, cuando podría estar refres...