LA FIESTA DE LA CALÇOTADA
Entre los meses de enero y abril comienza la temporada de calçots. Esta cebolla tierna, blanca y dulzona, que se cuece al fuego con brasa y se come con las manos. Se acompaña de una salsa, el romesco, que se compone de tomates, cebollas, ñoras (una variedad de pimiento), guindillas secas, almendras y avellanas tostadas. Los elementos gastronómicos de una calçotada son los propios calçots con su salsa, acompañados de carne y longaniza a la brasa. Además de su rico sabor, este manjar tiene muchas propiedades alimenticias. En líneas generales, hay que destacar que la cebolla es una planta con un alto contenido en vitaminas y minerales. Se le atribuyen propiedades tonificantes, diuréticas, digestivas e, incluso, afrodisíacas. Así, se ha estudiado que los calçots son buenos para prevenir constipados, para la coagulación de la sangre y aportan elementos esenciales como potasio, hierro, zinc, fósforo y ácido fólico. Últimamente, cada vez es más fácil encontrarlos en los mercados y su...