LA NOCHE DEL COMETA, II
A bordo de la saeta luminosa que surca la oscuridad subterránea, contemplo perpleja la impresionante obra de ingeniería que ha modificado totalmente la conformación geológica del subsuelo… El ultraligero se desliza a una gran velocidad por las profundidades futuristas. Devora kilómetros a una velocidad frenética, mientras cruza precipicios abismales, colgados en el vacío, como un suspiro, como si no hubiera un mañana. Descubro, maravillada, la extraña luminosidad que impera en esos escenarios postmodernos geológicos y contengo la respiración visualizando acantilados vertiginosos que me estremecen de pavor... Mientras, el extraño conv oy nos conduce en una delirante carrera hacia un nuevo destino... No sé a qué profundidad me encuentro. Estoy segura que es imposible de cuantificar... El tiempo parece congelarse cuando miro las extrañas formas que parecen abrazarse en el exterior. Tratando de erradicar las sombras me siento sobrecogida...