LA VIRGEN ALCALDESA EN LA ISLA DEL SOL, XXVII
Ñan era hija del Lago Titicaca y, como tal, adoraba el agua y la madre tierra por encima de todo. Pertenecía a una familia humilde integrada por los padres y dos niños. Eran pobres, pero ricos en generosidad y amor hacia sus hijos. La madre se ocupaba de las labores domésticas y el cuidado de los niños, mientras que el padre era pescador. Los niños acostumbraban a jugar en las orillas del Lago. Era su lugar preferido de juegos. La madre solía advertirle diciéndole que no se acercara demasiado al agua porque corría el riesgo de convertirse en sirena si prolongaba demasiado el baño… Pero, la historia en lugar de espantar a los críos lo único que conseguía era despertar su curiosidad y los niños se pasaban las horas metidos en el agua, con la secreta esperanza de ver sus extremidades convertidas en una cola de pez. Sin embargo, un día las aguas del lago estaban muy revueltas por el viento y sucedió que el lago se convirtió en un peligro para los niños, al ser arrastrad...