AUTO DE FE Y FEIJÓO: LA DANA EN EL BANQUILLO
La sala del Juzgado de Instrucción número X de Catarroja (Valencia) olía a naftalina y a café recalentado. Todo estaba dispuesto para el evento judicial del año: la declaración testifical de Alberto Núñez Feijóo , líder de la oposición, en el caso de la trágica DANA. La expectación era máxima. En el estrado, con toga inmaculada y gafas de leer en la punta de la nariz, se sentaba la jueza Dana Primera (nombre ficticio, pero perfectamente simbólico). Feijóo, visiblemente incómodo, se situó ante ella. Juró decir la verdad, "solo la verdad, y nada más que la verdad", con una mano sobre un ejemplar del BOE, que le pareció lo más sagrado del lugar. —Señoría, es un placer estar aquí, ejerciendo mi papel como... —empezó Feijóo. —Testigo, señor Feijóo, testigo —le interrumpió la jueza con un tono que no admitía réplica—. Su papel hoy es responder a mis preguntas, no a las de Pedro Sánchez. La sala soltó una risita ahogada. La jueza fue al grano: —Señor Feijóo, la acusación part...