EL DESENGAÑO, UNA EXTREMA PRUEBA DE VIDA
He descubierto que los desengaños son parte de la vida y por más que pienso en ello no dejo de reconocer que no suceden porque sí, son fruto de un exceso de confianza ciega en las personas. Tratar de preguntarse por qué suceden es algo inútil, simplemente suceden y nuestra forma de ser tiene mucho que ver en ello. A veces te preguntas si la desagradable situación que rodea a un hecho así es fruto de nuestra imaginación o es la dura realidad que nos golpea fríamente. Pero, lo cierto es que, de todas las emociones humanas que experimenta el ser humano, una de las más duras es el desengaño, tanto si sabemos a qué se debe como si no. En un principio, es una dura experiencia porque cuando sucede nos deja la amarga sensación de que algo que creíamos como verdadero, de repente descubrimos que es algo completamente infundado y nos deja muy confusos. Un desengaño por mucho que nos empeñemos en lo contrario es la señal de alerta que nos muestra que nuestros sentimientos han sid...