EL MONASTERIO
La tarde iba muriendo lenta y cadenciosamente, desgranándose en melancólicos reflejos cobrizos sobre los escarpados acantilados. Y, la mole imponente del grandioso monasterio se levantaba frente a la costa, ofreciendo una poderosa lucha titánica contra los elementos a través de los siglos. La grisácea superficie marina ya comenzaba a reflejar la pálida luz de la tarde ... El crepúsculo y su desvaído azul reverberaban en el rostro de una joven, que ensimismada, no dejaba de contemplar, con disgusto, los importantes objetos que tenía delante. Se le echaba el tiempo encima y el hosco silencio de aquella costa solitaria pesaba sobre su ánimo como una fría losa. Aquello se le hacía cada vez más difícil. Las voces animadas ya no resonaban en la quietud del lugar, comprendió que tenía que apresurarse componiendo los restos humanos en la gran quietud de aquellas piedras milenarias. El paisaje circundante comenzó a llenarse de sombras, la noche se acercaba a pasos agigantados y, ...