LA COMUNIDAD OCULTA
La joven encontró aquel precioso piso en uno de los barrios más céntricos de la ciudad. Bullicioso y lleno de vida, un ambiente que hizo las delicias de Marta desde el primer momento en que lo vio. Amplias avenidas flanqueadas por plátanos centenarios y parterres llenos de preciosas flores eran la pequeña contribución que sus gobernantes habían regalado a los ciudadanos. Cuando se encontró frente al edificio, algo en la estética arquitectónica le recordó al genial Gaudí, la pureza de sus líneas modernistas atrapó la mirada llena de admiración de la joven. La extraña fachada, que parecía invadida por gárgolas y dragones, con unas fauces amenazadoras, ofrecían una estampa tenebrista llena de líneas geométricas triangulares. Comprendió, sin dificultad, que era una casa poco conveniente para personas con claustrofobia. Unas altas torres coronadas con sus correspondientes pináculos acariciaban el cielo. La belleza de los grandes ventanales y su exuberancia floral componían, junto c...