LA VIRGEN ALCALDESA, VIAJE A MACHU PICCHU, XII
La soledad volvió a imperar en el campamento. Cuando las autoridades y sus efectivos desaparecieron del lugar con la promesa de volver a regresar al alba para reiniciar la labores de búsqueda de las personas desaparecidas, los excursionistas no quedaron muy convencidos. Los efectivos policiales seguían manteniendo en secreto el triste final de los excursionistas ingleses, quizá con la idea de que alguien se descubriese dando datos que no se habían revelado. Abandonaron el lugar dejando a los expedicionarios a su suerte, expuestos al feroz ataque de la bestia. ..."Supongo que comprenderán - siguió diciendo la agente- que no podemos reanudar la marcha ahora, con una fiera asesina merodeando por los alrededores. De momento, acabaremos de pasar la noche en este lugar… Contamos con la colaboración de los policías españoles, Julio y Eduardo, que amablemente se “han ofrecido” como voluntarios para colaborar en la investigación… Para restablecer la seguridad del campamento...