LOS PEREGRINOS DE LAS TINIEBLAS VI
…” Los templarios llevan en la abadía subterránea dos jornadas, recuperándose de su duro peregrinaje. Gracias al emplasto que les han facilitado las monjas casi han sanado las heridas de los pies y ya pronto reemprenderán el viaje. Es una cataplasma realizada a base hoja de col para drenar la infección, lavanda y consuelda para limpiar, ajo picado para combatir los humores amarillos de las secreciones. Mientras, duermen tranquilamente un sueño sin sobresaltos, una figura oscura, encapuchada, envuelta en una capa y rodeada de sombra y misterio, abandona una de las celdas, moviéndose sigilosamente por los negros pasillos de la abadía, se adentra en el deambulatorio del claustro buscando las dependencias de la cocina, donde acaba desapareciendo. Sara está despierta mucho antes de que la abadesa penetre en la celda y su suave voz atraviese la oscuridad. Perturbado el sueño por el leve ruido del picaporte de la cerradura de la puerta de su habitación, se sobresalta ante los posibl...