CUENTO DE NAVIDAD
Pues otro año más y qué mejor manera que felicitar estas fiestas con un nuevo relato ambientado en estas fechas... Era la víspera de Reyes y la gran superficie sufría de las aglomeraciones típicas de esa época del año. Eran los clientes apurando hasta el último minuto tratando de realizar sus compras. El mendigo se encontraba sentado en el suelo, en la entrada del Supermercado con la mano extendida y una rara súplica en los ojos. Los clientes del establecimiento siempre desviaban la mirada, azorados y es que era tanta la intensidad que desprendían, que parecían traslúcidos, acuosos… Pese a la desagradable sensación que sentían, rara era la persona que no dejaba caer una moneda en su mugriento plato… Una pequeña sonrisa de agradecimiento. Apenas una palabra podían pronunciar aquellos labios sellados por la pobreza extrema… El joven mendigo sentía sus miembros entumecidos por el azote del frío y el viento. El abrigo no conseguía calentar el tembloroso cuerpo…Había llegado la ho...