3I/ATLAS: LA ESTRELLA ERRANTE
PRÓLOGO Tres niños caminaban por un pasillo metálico interminable dentro de una nave nodriza extraterrestre, cuyas paredes pulsaban con un suave resplandor azul. El aire era denso y cargado de un zumbido sutil que parecía provenir de las mismas estructuras del corredor. A cada paso, el suelo se adaptaba a sus pies, como si fuera un material vivo y sensible. El pasillo se extendía en una curva infinita, sin fin visible, y a ambos lados, puertas redondeadas se alineaban como ojos cerrados, esperando ser abiertas. Uno de los niños, un chico llamado Tomás, se detuvo y miró hacia atrás. No había rastro de la entrada por la que habían entrado. "¿Cómo llegamos aquí?" preguntó, con voz temblorosa. Su hermana, Lila, tocó una de las puertas y, al hacerlo, esta se abrió con un susurro de aire. Dentro, una habitación circular estaba llena de cristales flotantes que giraban lentamente, proyectando imágenes de planetas desconocidos y estrellas que nunca habían visto. "Esto no es un ...